17- Noviembre

17.11.2023

FILANDÓN ALUCHERO. Esta época otoñal/invernal resulta tentadora para cultivar el "aluche filandonero". Para "filandonar" a cuenta de relatos recogidos en su Medio por el relator especializado -y degustador- sobre estas marginalidades de la L.L. Pues ahí va recordatorio de posibles tentaciones.

==Así por ejemplo, atribuyendo a un luchador de Pesados -actual árbitro- su pericia en un Corro de San Martín en la Plaza de Don Gutiérre: aprovechar la pequeña cuesta existente y servirse de ella para mejor maniobrar…embistiendocuestabajo

==O exaltar el recurso de un "Miguelín de Acevedo", para conducir a un contrario a tropezar con el montonaco de tierra refinada aflorado por las topineras sobre la pradera. O una mayor exaltación aún en cuanto a lo que recurría cuando le sacaban a vueltas y se veía perdido: morder en el hombro del volteador para que lo bajase de inmediato. Y lo mejor de todo la moraleja compartida por luchador y relator: "eso también es lucha". ¿Seguro? Qué triste…

==Pues a ver si también "es Lucha" lo que sigue, con protagonismo del mismo protagonista de la hazaña(?) del mordisco y la topinera. Tampoco cambiamos mediáticamente, en el diario LNC del pasado día 2 se incluía el siguiente párrafo en la Columna que firma Vicente De Barrio bajo el titular "Referee":

=="""Ser árbitro en cualquier deporte es muy jodido. En muchas ocasiones les pueden las filias y las fobias y no son neutrales. A modo de ejemplo, uno de los mejores luchadores que vi, Antonio García, Toño el de Santibañez, lo retiró ¡a los 20 años! un árbitro en una tarde aciaga en el Corro de Villaquilambre. Se llamaba "Miguelín de Acevedo" y durante todo el combate entre el mentado Toño y Ernesto el de Argovejo, pitó de forma parcial, hasta que logró que ganase este último""". Fin de la cita. Así pues, habría que preguntarse si "eso también es Lucha"…para recrearse en un Filandón Aluchero.

MARRODISPERSIONES.

***No se desbordó demasiada imaginación para la fijación de los galardones especiales -en metálico- a otorgar al final de temporada y financiados por Caja Rural.

***Con mínimo seguimiento -por no decir nulo- por parte del aficionado. Y que casi exclusivamente acaban yendo a acumularse a los primeros clasificados a lo largo de los Corros. Justo quienes menos estímulo necesitan.

***Por encima de premios ocasionales y más o menos oportunistas, seguimos considerando que la buena predisposición de Caja Rural hacia la L.L. debiera orientarse hacia soluciones integrales y de mucho más alcance y permanencia.

***Si no un patrocinio integral como tal, al menos semi-integral y de cobertura en alguna medida "en modo patrocinador". Y publicitada como tal en todas las comparecencias de la L.L.

***En esa línea seguimos echando de menos en los Corros un cronómetro electrónico, similar a los instalados en cualquier equipamiento deportivo.

***Cuyo tamaño y ubicación permita a los espectadores visualizarlo cómodamente. Y que evite a los contendientes forzar la postura -retorcimiento de cabeza- para comprobar el tiempo que les resta.

***Al que podría irse incorporando algún dato más en relación con el combate y su desarrollo: nombres, marcador de caídas…

***Pero lo que no se dejaría de incluir había de ser el reclamo publicitario adherido al cronómetro. Y produciría su efecto de "retorno" (en lo publicitario) al ser contemplado por el público en la medida en que dirigían sus miradas al electrónico ¿No procedería tal planteamiento financiero-publicitario a Caja Rural?

***Dispersando. Apunte de un lector. Hace 40 o 50 años los propios luchadores se veían "condenados" a ejercer de árbitros en una categoría distinta a la que ya hubiesen intervenido.Puesahoranos llega lafigura del luchador-seleccionador. Cual si Santillana se encargase de elegir los integrantes de la Selección Nacional de Futbol.

***Marroapunte final. Por puntualizar, aportando y clarificando. El coste del desplazamiento a Canarias, allá por los primeros años cuarenta, del cuarteto de luchadores leoneses (Emiliano y Elías Álvarez, Tino de Paradilla y El Zazo de Barrio) corrió a cargo del empresario Ramiro Fernández: a la sazón propietario del Cine Condado en León y oriundo de Castro del Condado.

***Según manifestación directa a este columnista por parte del propio Emiliano (junto con otros testimonios contrastados). El cual también nos comentaba, con su habitual gracejo, los esfuerzos que tuvieron que hacer al regreso para quitar de la cabeza de "Tino" su empeño por presentarse a saludar al General Moscardó: al que -aseguraba- conoció de cerca en el Frente y seguro que se acordaba de él. Una más de su pintoresca "Aventura Canaria".

Lucha Leonesa - Marropiniones
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